Hoy en la mañana tuve un sueño, estaba en una reunión al parecer de cumpleaños en la iglesia, en el momento de la oración apareció una niña como de 6 años con el pelo liso y castaño, con un flequillo sobre la frente blanca, al principio pensé que se trataba de mí de pequeña, pero no recordaba esa ropa, vestía una camisita de rayas y un short, todo de colores rosados, además no lograba ver sus ojos para reconocerla, ella paso al frente, donde habían otras tres niñas, una mas o menos como ella de pequeña otra más grande y una bebé que estaba en los brazos de alguien en fila las tres, y dijo a todos:
– Cada uno ocupamos un lugar en el espacio en un tiempo determinado, pero este espacio es relativo a nuestro tamaño por lo cual a medida de que vamos creciendo este espacio cambia – Y movió a una de las niñas a la par de otra para que quedaran en forma ascendente – porque el lugar que ocupamos debe ser de acuerdo a nuestro tamaño y el tamaño de acuerdo al tiempo de lo contrario nos sentiríamos incómodos.
De pronto vi el cielo lleno de hendiduras casi invisibles y gente colocándose en ellas. Y la niña siguió hablando:
- El tiempo y el lugar deben coincidir en el espacio, podes ocupar un lugar que no te corresponde en tiempo o lugar pero te quedaría pequeño o muy grande y en ambos casos sería incomodo. Por lo tanto se debe esperar el tiempo necesario para cambiar de lugar. A veces puede pasar que estés ocupando el lugar que no te corresponde pero quizás es de tu tamaño y eso te hace sentir cómoda, como si fuera perfecto pero llegará un momento que se deberá abandonar porque tarde o temprano te hará sentir incómodo. El secreto es saber cual es el lugar y el tiempo que nos corresponde ocupar.
- ¿Cómo puedo saber cual es el lugar y el tiempo correcto entonces? – Pregunté pero en ese momento me desperté, intente volver a dormir y entre a mi sueño otra vez pero ya no la vi, solo vi la sombra de un hombre en una pared al fondo y gente que se movía y no me dejaba pasar.
Y pensé que quizás el problema es que muchas veces ocupamos lugares que no nos corresponden o que ya no nos quedan, como cuando nos gusta mucho un par de zapatos y los usamos aunque nos aprieten por que nos gusta y no nos damos cuenta o ignoramos que nos hacemos daño o que crecimos y necesitamos unos más grandes. Tampoco podemos pasarnos al lugar próximo antes de tiempo porque nos quedaría mucho espacio que no aprovecharíamos, sería un desperdicio. Solamente al crecer debemos obligatoriamente cambiar de lugar.
Hay en el espacio infinidad de lugares a ocupar, el secreto es saber cual nos corresponde en que momento sin adelantarnos ni quedarnos. ¿Cómo podríamos saberlo? A veces me parece que estamos desfasados.
hace poco pensando en esto comprendí que era tan obio que el sentirnos desfasados es en sí la señal de que no estamos en el lugar que nos corresponde, que dejo de correspondernos o nos adelantamos a ocuparlo y es tiempo de cambiar de lugar, podemos analizar y probar que lugar próximo ocupar según nuestras propias deducciones o podemos tener fe en que Dios de que nos guiará al lugar que debemos ocupar según su propósito para nosotros.
ResponderEliminarLa busqueda del lugar que nos corresponde es una de las tantas cosas que uno tiene que descubrir a lo largo de la vida y creo que solo teniendo fe en Dios podremos encontrarlo, y gracias a este tipo de temas me hace pensar que debe ser algo en el que tenemos que enfocarnos mas y en lo que en verdad vale la pena... muy buenoo....
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